| Ferrer, Vicent (1350 – 1419). Hic pecatores recipit, et manducat cum illis (Lc 15, 2) Hic pecatores recipit, et manducat cum illis (Lc 15, 2) |
| Publicació de la fitxa: 2026-09-24 Darrera modificació: 2026-09-24 |
| Bases de dades: | Sciència.cat |
| Descripció |
| Autor: | Carmel Ferragud |
| Estat: | parcial |
| Identificació |
| Obra: | Ferrer, Vicent (1350 – 1419). Hic pecatores recipit, et manducat cum illis (Lc 15, 2) |
| Part de l'obra: | Hic pecatores recipit, et manducat cum illis (Lc 15, 2) |
| Bibliografia |
| Edicions: | Ferrer (2002), Sermonario de San Vicente Ferrer, pp. 348-349 (85: In eodem loco, dominica IIIIª post Pentecostes) |
| Text |
| Fragments destacats: | «Ad primum, quod noster Dominus Christus est demostratus sic sicut fisicus celestialis, et declaratur et probatur sic. Nam, sicut bonus studens ex quo studuerit medicinam in studio praticat eam in sua patria, ita Christus studuit eternaliter scienciam medecinalem (…). Et praticavit eam in hoc mundo cum decendit de celo et curavit nos recipiendo carnem humanam, et predicando, et finaliter pasionem recipiendo, et ideo dicit Agustinus: "Maguns ad nos de celo decendit mendicus quia magnus Iesus iacebat egrotus". Et hoc oficium fisici exercuit Christus et ecce quomodo declarat Evangelium hodiernum (…). Et ideo, multum graciose respondit eis Christus, ut habetur Mt IX, [12]: "Non est opus valentibus medicus, sed male habentibus". Et sic habetis in hac prima parte quomodo Christus demostratur valient fisico celestial. Sed modo moraliter videamus quomodo se habet Christus in hoc oficio. Et dic quod facit VII opera, sicut bonus medicus qui primo cum camera stat scura petit quandam lucernam et respicit faciem infirmi cuius disposicionis sit; secundo, tangit pulsum; IIIº, respicit orinam et eiam cognoscit infirmitatem si bonus est; quarto, dat sibi dietam; quinto, dat exarop, tot culleradas, etc.; VIº, dat purgam ut faciat purgare stomacum de mala materia, etc.; VIIº, dicit ut comedat pullum, etc. Et ita facit Christus bonus medicus, nam rescipit faciem peccatorum in camera scural peccati dando illi cognicionem de peccatis in quibus stat, ut religioso qui non tenet suam regulam, vel presbitero qui non dicit oras, vel renegantibus Deum, etc. (…). Et secundum opus tangendi pulsum observat Christus cum dta contriccionem peccatori tangendo co ipsius (…). Et tercium opus respiciendi orinam observat Christus, et hoc fit in confesione, nam sicut orinam demostratur in orinali, et tapada, et exit de corpore, ita peccata demostrantur in confesione tapada, id est secreta, et exiunt de consciencia cum cofitentur omnia, aliter qui abscondit aliquod est dapnatus donec confiteantur (…). Et quartum opus dandi dietam observat Christus in penitencia, cum confesor, locumtenens ipsius, dat illam, scilicet precipiendo confitenti ut postquam fuit superbus quod exinde sit humilis, et largus, et castus etc. Et ista dieta, id est penitencia, debet diligenter observari, aliter dapnabitur (…). Et Vm opus dandi exarop est oracio que nest dulcis sicut el exarop, nam dulcis racio est loqui cum Christo filio virginis Marie, et cum ipsa. Et sicut exarop recipitur in nocte et de mane, ita debetis dicere oracionem devotam de nocte antequam cubetis et de mane antequam exiatis de camera, ne turbemini. Et sicut de exarop recipitur » [A lo primero, que nuestro Señor Jesucristo se manifiesta como médico celestial se prueba y se demuestra así, pues así como el buen estudiante después de haber estudiado la medicina en la universidad la practica en su tierra, de la misma forma Cristo estudió desde la eternidad medicina (…). Y la practicó en este mundo cuando bajó del cielo y nos curó tomando carne humana, predicando y sufriendo finalmente la pasión, y por eso dice San Agustín: "Bajó a nosotros del cielo un gran médico porque el mundo yacía enfermo". Este oficio de médico lo ejerció Cristo y he aquí cómo lo explica el evangelio de hoy según Lucas, 15: Se acercaban a él todos los publicanos y pecadores (…). Y por eso era un buen médico porque curaba así a los que estaban enfermos en el alma, (…) Mateo 9: No tienen los sanos necesidad de médico sino los enfermos. Y así tenéis en esta primera parte cómo Cristo se manifiesta como valiente médico celestial, pero veamos ahora moralmente cómo se compora Cristo en este oficio. Se puede afirmar que hace siete acciones como el buen médico que en primer lugar, cuando la habitación está oscura, pide una lámpara y examina qué disposición tiene la cara del enfermo, en segundo lugar toma el pulso, en tercero examina la orina y el buen médico ya conoce la enfermedad, en cuarto le da una dieta, en quinto le da tantas cucharadas de jarabe etc., en sexto lo purga para limpiar el estómago de las malas materias etc. y en séptimo le dice que coma pollo etc. Y así hace Cristo como buen médico, pues examina el rostro de los pecadores en una habitación oscura por el pecado, dándoles conocimientos de los pecados en los que están, como al religioso que no observa su regla, al presbítero que no recita las horas, a los que reniegan de Dios etc. (…). La segunda acción de tomar el pulso la practica Cristo cuando de la contrición al pecador tocando su corazón, y sobre esta obra de contrición al pecador tocando su corazón (…). La tercera obra de examinar la orina la observa Cristo en la confesión pues, así como la orina se muestra en el orinal y tapada habiendo salido del cuerpo, de la misma forma se muestran los pecados en la confesión tapada, esto es, secreta (…). La cuarta acción de dar una dieta la observa Cristo en la penitencia cuando al confesor, que ocupa su lugar, le da, esto es, mandando al que se confiesa que, tras haber sido soberbio, en adelante sea humilde, generoso y casto etc. Y esta dieta, esto es, la penitencia debe ser observada con diligencia pues, en caso contrario, se condenará (…). La quinta acción, dar jarabe, es la oración, que es dulce como el jarabe, pues la oración dulce es hablar con Cristo, hijo de la Virgen María, y con ella y, así como el jarabe se toma por la noche y por la mañana, de la misma forma debéis decir oración devotamente por la noche antes de acostaros y por la mañana antes de salir de la habitación para no perturbaros, y, así como el jarabe se toma en una medida determinada, esto es, tantas cucharadas por la noche y tantas por la mañana, de la misma forma debe ser fija la oración, esto es, tantos Padre nuestro y tanta Ave María etc. Igualmente, así como el jarabe se mezcla con agua caliente, de la misma forma la oración con lágrimas, que salen calientes (…). La sexta acción de dar una purga consiste en la restitución pues, así como por la purga se extraen los malos humores y la materia mala, de la misma forma por la restitución se sacan de tu casa y de tu secreto las cosas mal adquiridas, asimismo arrojar y extraer del corazón las malas voluntades, rencores y malos pensamientos, y por eso sobre esta purga en la restitución dice el apóstol (…). La séptima obra de dar carne y un pollito radica en la comunión, pues cuando estáis bien purificados de los pecados quiere el médico Cristo que comáis su cuerpo y su sangre]. |
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